domingo, 19 de mayo de 2013

EL CURA DE SANTA EULALIA DE PROBAOS (LEYENDAS 2)


LA TIERRA GALLEGA
SUS LEYENDAS




EL CURA DE SANTA EULALIA  DE PROBAOS

Ermita de San Juan de Medela

Según cuenta la leyenda, en Santa Eulalia de Probaos, parroquia perteneciente a Cesuras, un pueblo de la provincia de la Coruña, vivió un párroco cuyo nombre se desconoce, pero sus feligreses le bautizaron como "el cura de Santaia". Cuentan que era un hombre de una generosidad infinita  y muy querido por todos.

Cada año, en las fiestas del pueblo, preparaba un buen caldo gallego y un excelente pan de trigo e invitaba a todos los pobres del lugar a sentarse a su mesa; de este modo compartían todos juntos comida y amistad. Nunca pedía nada a cambio, pero en reconocimiento a esa generosidad sus convecinos le ayudaban cada año a hacer la trilla.

Todo iba muy bien hasta que un año llovió tanto que su cosecha se perdió por completo. A partir de entonces, y durante una serie de años, ocurrió lo mismo. Las lluvias se habían convertido en su enemigo. La desesperación era tal que ya no sabían que pensar. Relacionaron la influencia del demonio en todo aquello. Pensaron que quizás el resto de parroquias les tuvieran envidia por la gran generosidad de su párroco. Todo eran elucubraciones. Hasta llegaron a plantearse que quizá el diablo quisiera llevar a su cura por el camino de la negación de Dios.

Así, entre divagación y divagación pasó otro año y llegó la víspera de San Juan de Medela. Como de costumbre, acudieron todos los vecinos a casa de su párroco  para trillar la mies.

Aquel año iba a ser distinto. El cura, en sus cavilaciones, se había hecho el propósito de acabar con aquella mala suerte. Les dijo a sus feligreses que no se preocupasen de nada, que hicieran su trabajo y, lo más importante, que no huyesen vieran lo que vieran. Una vez les explicó todo eso sacó un armario de la bodega, lo colocó en la era y se metió dentro de él con un libro en sus manos y dispuesto a rezar.

No tardó mucho en llover y aquel año aún más fuerte que los anteriores. Se oyó un ensordecedor trueno al tiempo que caían del cielo dos zuecos enormes y detrás de ellos un ser contrahecho, peludo, semejante a un gigantesco mono, un extraño espíritu que bautizaron con el nombre de "Tronante Sacamuelas" y que era, según el señor cura, el causante de tantas tempestades. La tormenta continuaba y todo se oscurecía. El párroco salió del armario y entre conjuros y rezos ordenó que matasen al espíritu para que nunca más hiciese daño  a nadie. Los parroquianos empezaron a apalearle sin contemplaciones hasta que cesó la tormenta. Por fin, comenzó a salir el sol y  los feligreses pudieron continuar con su trabajo.
Fue al pie de la ermita de San Juan de Medela donde enterraron los zuecos y el mal espíritu.
Al año siguiente y ya roto el conjuro, el cura se sintió tranquilo porque cuando el cielo empezaba a oscurecer dando señales de tormenta , su voz iba exclamando sin titubear: "aparta nube negra de esta tierra que tenemos aquí enterrado al "Tronante Sacamuelas"   

domingo, 12 de mayo de 2013

EL FRESNO ( CUENTOS Y RELATOS BREVES 8 )

IMAGEN EXTRAIDA DE LA RED


EL FRESNO



Acariciada por el murmullo de las plácidas aguas del río y envuelta en la quietud de la noche fue venciéndome el sueño casi sin darme cuenta.

Todo era tan extraño. El paisaje que aparecía ante mis ojos reflejaba la desidia. Un río de chocolate sobrevivía en lento discurrir mientras decenas y decenas de mentes ordinarias apresuraban sus pasos ahogadas en aromas oxidados y obtusos pensamientos de grandeza. Edificios altivos, asfalto de fuego pisoteado por motores chirriantes, excavadoras en movimiento destruyendo algún rincón de vida que cercano al río luchaba por la supervivencia. Todo era gris. Con la esperanza de encontrar algún reducto de vegetación observé alrededor. La naturaleza se rendía moribunda y nadie veía más allá. Nuestro único hábitat, la Tierra, se hallaba enfrentado a la inoperancia y a tantos incomprensibles y destructivos errores poniendo en peligro la esperanza de futuras generaciones, malgastando recursos, destruyendo paisaje, ahogando aire, contaminando ríos.

De pronto, un anciano de espesa barba y andar pausado salió a mi encuentro invitándome a acompañarle. Caminamos durante largo rato siguiendo el curso del río hasta llegar a un recodo donde pude observar un legendario fresno superviviente de la degradación medio ambiental. El desconocido anciano posó su mano sobre mi hombro y señalando el árbol me dijo:

-     Amiga mía, con la esperanza debe convivir el esfuerzo, frente al desequilibrio ha de prevalecer la razón, y en aras del desarrollo, la sensatez tiene que marcar nuestro rumbo. Aquí hay vida y donde hay vida siempre existirá germen que fertilizar.



NOTA EXPLICATIVA

El fresno, según la cultura celta, es conocido como "el árbol de la vida" y está relacionado con las fuerzas del "más allá", considerado, además, el mejor amuleto contra toda clase de hechizos brujeriles.

domingo, 5 de mayo de 2013

EQUILIBRIO (VERSOS CON ALMA 27)



 EQUILIBRIO
(verso libre)





La lluvia acecha;
un rayo de sol le obstruye el paso.  
Coraje.


Tras el espejo,
templanza.


No hay ya pérdida
en su laberinto otoñal.


Aquella barca sin remos 
naufragó en los abismos del pasado;
huyó la resignación
persiguiendo corrientes bravías. 


Desde los hemisferios de su intelecto
las hojas de otoño
adquieren vida.